Se trata de una novela de corte fantástico del escritor estadounidense Michael Swanwick. Este autor es conocido sobre todo por sus historias de extensión corta, aunque esta obra no se enclave en esa etiqueta (tiene unas 300 páginas).
Ya sé que no se debe juzgar un libro por su cubierta, pero en este caso hablamos de algo como, por hacer un paralelismo con el cine, hacer un muy buen tráiler con una película normalita. Aquí podeis ver la sinopsis y las críticas que la contraportada trae impresas. ¿Qué sugieren esas palabras y la imagen de la cubierta? Yo diría que aventuras épicas, tecnología, batallas, destrucción, persecuciones, magia… Pues aventuras pocas, tecnología la justa, ni una batalla, apenas destruyen nada, un par de persecuciones y magia de vez en cuando. Sólo digo que no es lo que parece, el libro está bastante bien.

Se cuenta la historia de Jane, la protagonista, que comienza siendo una niña esclavizada trabajando en una fábrica de Dragones de Hierro (que serían como nuestros aviones caza, pero con I.A. y en plan bruto). Tras describir las relaciones con sus compañeros allí, la narración progresa con la huída de Jane con un viejo dragón medio averiado, 7332, cuyo nombre real es Melanchthon (en este mundo, conocer el nombre real de cualquier criatura te otorga cierto control sobre ella).
Después, digamos en la segunda parte, ha pasado algún tiempo y Jane se establece en un pueblo, va a la escuela dónde empieza a interesarse por la alquimia, y vive en la cabina de Melanchthon. Establece nuevos vínculos con los que le rodean, y se presentan dos importantes aspectos de su vida, la importancia del sexo, y su habilidad para robar. Este segmento termina con la desaparición del dragón, que abandona a Jane, mientras esta consigue una beca para ir a la universidad.
La tercera parte se desarrolla algunos años después, nos presenta a una Jane mas crecida que ya ha avanzado en su carrera alquímica, su trato con sus compañeros de clase, gente de la gran ciudad en que se encuentra, y nobles elfos con los que se relaciona según se aproxima el final, dónde Melanchthon reaparece. En esta parte merecen resaltarse las sesiones de sexo, muy curiosas y bastante excitantes, interesante lo de conseguir poder a través del ámbito sexual; y también un concepto que se explica en el libro, algo así como que siempre hay alrededor de nuestras vidas una serie de esencias de personalidad, por ejemplo, el mejor amigo de la infancia, tu colega en la adolescencia, y tu novio de juventud, aunque son tres personas distintas, representan básicamente lo mismo para tí.
El final es infame y sin pies ni cabeza, así que lo dejare sin desvelar para que al menos conserve un mínimo interés; es su principal defecto. Otro muy destacable, es el estilo a veces confuso de la narración, en la que se dan muchas cosas por supuestas, y tratándose de un mundo fantástico, a veces el lector puede sentirse un poco desorientado.
En cuanto a sus virtudes, resaltar el desarrollo de Jane, la protagonista, cuya vida vemos desfilar por las páginas siempre comportándose de modo coherente, las relaciones que establece resultan muy interesantes en algunos casos, y el libro en general engancha bastante.

Interesante imágen sin relación con el libro; bien podría ser el blasón de los pilotos de dragónes de hierro.
Lo peor para mí, el final sin duda. Tampoco me gusta mucho la manera de avanzar tan libre que tiene el hilo narrativo, dejándote a veces despistado, sobre todo faltan algunas descripciones más. Otra cosa que no me convence y que no se da sólo en este título, es la tendencia a montar un mundo mágico y fantástico sobre las mismas estructuras que el nuestro real.Y desde luego, no me gusta que me vendan una cosa cuando en realidad es otra, lo que no tiene importancia en cuanto a la obra en sí, pero frustra cuando te vas dando cuenta de ello.
Lo mejor para mí, comprender cada acto y pensamiento de Jane por lo bien construido que está su personaje y lo fácil que es sentir empatía con ella. Los personajes secundarios que se van reciclando a si mismos alrededor de la protagonista y los lazos que los unen. Esos “huecos” que a veces no se describen y pueden hacerte perder algo de información, también pueden resultar buenos en el sentido de que dejan mucho a la imaginación para que cada uno resuelva en su mente esos “trazos del cuadro” bajo su propio criterio. La verdad es que es un libro muy evocador y te metes en él sin darte cuenta.
Susbribete a los comentarios del post (RSS) o deja un trackback



Eso te pasa por guiarte por los dibujitos de las portadas….parece que el libro va a ser la repera y luego te quedas con las ganas…. xD