En la última edición de la Feria del Libro de Madrid me dejé llevar bastante por el impulso de comprar y volvà a casa con 6 adquisiciones en la mochila. De entre ellas, 3 las conseguà en la misma caseta, una dónde en un par de cartulinas de colores se podÃa leer “Clásicos a 3€â€. Y de entre el buen puñado de tÃtulos que habÃa, seleccione La IlÃada de Homero, La Eneida de Virgilio, y este que nos ocupa, de Geoffrey Chaucer. Lamentablemente, esta edición en concreto es parcial, y faltan algunos de los relatos que el editor cree menos representativos, existiendo un comentario sobre ellos en el lugar que ocuparÃan.
Hablamos de una obra escrita en el s.XIV, considerada por muchos pilar básico de la lengua inglesa, ya que además de ser de las primeras en ostentar autorÃa; está construida con una estructura compleja para su época, pero basada en sencillos cuentos; y a la vez se despliega un estilo culto y refinado en algunos momentos, y cercano y soez en otros.

Estos cambios de registro quedan justificados con la premisa básica que articula argumentalmente Los Cuentos de Canterbury: un grupo de peregrinos se dirige a la Catedral de Canterbury a visitar las reliquias de Santo Tomás Beckett, y pocas jornadas antes de llegar descansan en una posada; allà se les une el posadero que les propone un juego para amenizar el camino, todos contarán una historia mientras viajan, y luego elegirán la que mas les ha gustado, cuyo narrador cenará gratis en la posada cuando vuelvan. A partir de entonces, cada personaje, que ha sido previamente presentado y descrito en un “Prólogo generalâ€, contará algún tipo de cuento a sus compañeros, que tendrán mas o menos aceptación en el grupo. La mayorÃa de ellos van precedidos de un pequeño prólogo que nos indica cuánto a avanzado la expedición, lo que opinan de alguna historia que han contado previamente, o discusiones entre los personajes por diversas razones, y casi siempre en estos pasajes que sirven de nexo vinculante entre las distintas historias, el posadero actúa como mediador entre los demás o insta a alguno de ellos a que sea el siguiente en hablar.
La mayorÃa de los cuentos (de mi edición incompleta, al menos) tratan el tema de la infidelidad matrimonial desde diversos puntos de vista: si la buscan los hombres o las mujeres, si es un extraño el que se cuela en casa o es un miembro de la pareja el que quiere tener una aventura… Supongo que esto refleja que los intereses tanto de los creadores cómo del público, no han cambiado mucho desde cualquier época hasta el Gran Hermano actual. Paralelos a este tema, se despliegan otros muy variados, como la falsedad de la Iglesia Católica, las referencias a la ciencia (sobre todo astrologÃa), las referencias a la magia, citas constantes a la vida de los santos o de personajes bÃblicos, y también muchas reseñas a mitologÃa clásica. También se dejan ver descripciones de oficios de la época, las normas sociales y las costumbres. De este conjunto de cuentos yo destacarÃa “El Cuento del Administrador†o “El Cuento del Vendedor de Bulasâ€.
Otras narraciones son mas “educadas†y tratan de personajes de la antigüedad, como “El Cuento del Caballeroâ€, o son en poesÃa como “El Cuento de Sir Topacioâ€; tratando temas como el amor o el honor.

Resulta muy agradable, (y curioso si tenemos en cuenta que por aquel entonces quemaban a la gente en cuanto se descuidaban), la naturalidad con la que se tratan todo tipo de temas, si bien el narrador pide disculpas porque se supone que solo está transcribiendo historias que escuchó y no es su creador original, como desresponsabilizánsose de ello; ataques al gremio clerical, a la actitud de la Iglesia en algunos ámbitos, a veces hace parecer al genero femenino como simples concubinas, otras como rameras y otras como dominadoras de los hombres y el mundo entero, lo mismo pasa con los hombres que pueden ser descritos en general como nobles caballeros, como tiranos en el hogar o como pusilánimes… En ese sentido sà creo que hemos involucionado, antes habÃa mas libertad creativa ya que no se pretendÃan sacar de una obra de ficción lecturas de cada palabra o cada acto.
La obra quedó inconclusa asà que no hay un final, seguramente porque para Chaucer, mas que una narración con un cierre concreto, Los Cuentos de Canterbury suponÃan un intento por abarcar diversos estilos y unir multitud de relatos, por tanto no importaba cómo terminase, si no la capacidad de conjugar el mayor ámbito de historias posible; esto darÃa sentido a su trabajo durante años, que nunca dió por concluido.
Lo peor para mÃ; la tara de opinar habiendo leÃdo solo una edición parcial. Las referencias astrológicas que se dan de vez en cuanto me dejan perdido, son para entendidos. Los cuentos mas serios me han resultado agradables pero mas aburridos.
Lo mejor para mÃ, lo divertido que ha resultado en algunos momentos (¡se me escapaban risillas en el tren!). Hay montón de sexo. El lenguaje que usa en los pasajes mas chabacanos, descarnado pero muy bien empleado.
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Eyyy otra vez sale la Eneida en un post. Suena curioso, a ver si te haces con la edición completa.