Hablamos de un juego muy peculiar. Para empezar es difícil ubicarle en un género. Quizá “aventura” sería adecuado, aunque tampoco especifica mucho. Y es que es sui generis en todo.

Hay 16 enemigos en todo el juego: en otros títulos derrotas en 10 segundos a un número así de adversarios, pero aquí supone toda la partida; eso sí, los colosos no tienen comparación con nada hasta la fecha. No hay multitud de armas, no hay personajes secundarios, no hay minijuegos o misiones paralelas; están el prota, su arco y su espada, el caballo, y los colosos; fin de la historia (bueno, la voz que te envía a cada enfrentamiento y la chica muerta).
La música merece mención específica ya que es muy buena, la firma Kow Otani, y tenerla en un CD solo para escucharla es un placer, el corte “Swift Horse” es mi preferido. Los efectos de sonido también están muy logrados, me han gustado sobre todo los de cabalgar.
Con estos rasgos, puede parecer un juego minimalista, pero no es así. Es un juego conciso, va a lo que va, y de eso, de todo lo que sí tiene, está muy bien servido.
Los colosos son impresionantes. La sensación de fuerza y de grandeza es de las que te hace contener el aliento. Cada uno tiene un diseño específico y unos movimientos propios, y da gusto verlos a todos. Si tengo que elegir un enfrentamiento, creo que sería el de el coloso volador en el desierto, increíble el modo en que se plantea esa batalla.
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El mundo en que se desarrolla el juego está hecho a la medida de estas enormes criaturas, y es un placer pasear por el, muy detallado y bastante variado, dando siempre sensación de verosimilitud y amplia extensión.
Un punto en contra muy importante, es el de la ausencia casi total de argumento. Al principio se plantea la historia (sencillísima), cuando llevas ¾ partes del juego, se revela que está sucediendo algo mientras tu progresas, y al final se resuelve todo. En tres intros apañan el guión, que es muy flojo (y encima el final es mas bien insatisfactorio, diría yo).
Otro aspecto a destacar es el del “coprotagonista”, Agro, el caballo, cuyo control se hace difícil al principio, y nunca llega a ser del todo intuitivo, aunque funciona muy bien cuando le coges el aire e incluso te permite alguna virguería. Es fantá¡stico pasear tranquilamente por el mundo sobre su lomo, pero lo mejor viene cuando necesitas de su ayuda en los combates contra los colosos, dotándolos de una velocidad y un ritmo que los hacen aún mas atractivos que los ya de por sí interesantes combates a pie.
La cámara funciona muy bien, puedes moverla a voluntad con el stick derecho, recolocarla a la espalda o hacer zoom con R2 o L2, aunque suele ofrecer de por sí buenos ángulos, dando solo algún problema en las distancias cortas. Además la función de enfoque del enemigo con L1 resulta muy adecuada y útil. Lo que no está tan pulido, como pasa con el caballo, es el control de nuestro protagonista (con el ridículo nombre de Wanda), que a veces tiende a ser desconcertante dificultando la acción normalmente en momentos clave, lo que puede frustrar puntualmente al jugador.

Lo peor para mí, es demasiado corto, aunque luego se abren el modo difícil y cronometrado. Habría agradecido cosillas entre enfrentamientos, pequeños alicientes extra. El guión y el desarrollo (casi nulo) de personajes.
Lo mejor para mí, los colosos, enfrentamientos así son los que hacen época, y todo lo que los rodea y contribuye a ello (música, modo de derrotar a cada uno…). Todo el aspecto gráfico en general.
Un detalle mas, caja e instrucciones tienen un diseño fantástico, que incluye 4 postales. Y está a 30€.
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Pues me he deskargado la BSO y tiene 42 kacho de pistas. Parece en varias de ellas se repite alguna fanfarria, igual ke pasa en algunas películas, y kizá eso me llevo a pensar en un principio ke eran pokos temas, pero no es así.
Lo ke si ke konfirmo es la buena impresión ke me dió al jugar, ke pudiendo prestarle atención más detenidamente no hace si no asentarse. Está muy bien, si señor.