Stay Alive, trata de un grupo de amigos que se ponen a jugar con un videojuego pirata que acaba convirtiéndose en algo mortal para los jugadores, descubriendo que si mueres en la pantalla, también lo haces en la realidad.

Dicho juego lo han encontrado en una bolsa de un compañero recientemente asesinado y que lo último que estaba haciendo antes de morir era jugar al videojuego. Pronto descubrirán que el juego es algo más que interactúa también en la vida real. Uno a uno irán muriendo y tendrán que descubrir antes de que termine la partida qué demonios está pasando.
Esta planteada como una pelÃcula de terror y el principal problema es que no da ningún miedo. Hay algunos sustillos, pero muy flojos y llega un momento en el que ya sabes lo que va a ocurrir, asà que no hay sorpresas de ningún tipo. No hay mucha sangre ni una violencia exagerada; los efectos especiales tampoco es que sean gran cosa, pero lo principal es que falta tensión y hay algunas cosas que rozan el ridÃculo.
Han intentado conjuntar la tecnologia de los videojuegos con una buena historia en la que basarse: la de Erzsébet Báthory, más conocida como “la condesa sangrienta”. Hija de una de las familias más nobles de HungrÃa, nació en 1560 y murió en 1614, pero se convirtió en leyenda con una historia de lo más truculenta. Cuando se quedó viuda sólo tenÃa 44 años, pero en esa época, ésta era la edad de los ancianos. Ella, obsesionada con la belleza y la juventud, decidió seguir un consejo también bastante habitual en la época: que la sangre de mujeres jóvenes y sobre todo vÃrgenes, rejuvenecÃa. A partir de ahà se acostumbró a bañarse en la sangre de mujeres a las que torturaba hasta la agonÃa o la muerte. Según cuenta la leyenda fueron, por lo menos, 64 chicas las que pasaron por sus manos, pero lo cierto es que, a dÃa de hoy, nadie sabe si todo esto es verdad. Lo que sà está claro es que esta mujer, poderosÃsima, fue enjuiciada y emparedada por estos crÃmenes, pero muchos investigadores creen que fueron “invenciones” de sus enemigos para hundirla.

Sobre los actores, pues sólo decir que cualquier personaje de videojuego es mejor actor que los que aquà salen. Sólo nombrar a Frankie Muniz, que aquà cambia su rol de actor de comedia por actor serio, por asà decirlo, y no sé qué es peor, si verlo intentando hacerse el gracioso o todo asustado corriendo por salvar su vida. El personaje de la mala, Erzsébet Báthory, del que ya hemos hablado, es un personaje digital que no pronuncia palabra, y que no se deja ver demasiado para que no se note que no habÃa mucha pasta para efectos visuales.
La pelÃcula va dirigida a los adolescentes y es posible que a ellos les pueda gustar, si es que van a ver esta pelicula simplemente para pasar un rato. No una pelicula de terror, tampoco suspense… es simplemente curiosidad por saber: “¿Y ahora qué le pasará a éste?”

En fÃn, una pelÃcula mala que por un lado demuestra que no hay que basarse en un videojuego para realizar pelÃculas horrorosas, y por otro aporta su granito de arena a que todo lo que en el cine esté relacionado con los videojuegos sea rechazado de antemano, vistos los resultados (Silent Hill, etc).
La puntuacion que yo le doy es de 4 sobre 10.
Susbribete a los comentarios del post (RSS) o deja un trackback


Una pelÃcula que en un principio parece algo relativamente normal y entretenida y que a los pocos minutos se convierte en algo sin pies ni cabeza.
Apariciones de personajes que no vuelve a aparecer, situaciones forzadas y escenas sin ningún tipo de significado…muy floja.
Lo mejor algunos sustos (yo di un respingo en varios de ellos), el propio videojuego con bonitos gráficos y escenarios muy logrados y el personaje de October interpretado por Sophia Bush.
Por cierto que en la base de datos sobre pelis de internet la peli obitene un 3.6 sobre 10….