“Hola XXXXX, quiero jugar a un juego.” Cómo echaba de menos esa frase, y cómo lo sabían los productores, que me la han vuelto a colar. En Saw III, Puzzle vuelve a poner a prueba a sus selectas victimas a través de unos pavorosos sufrimientos que han de superar si quieren sobrevivir.
El planteamiento inicial del argumento es este: John Kramer/Puzzle secuestra a través de Amanda/la nueva Puzzle, a la doctora Denlon, que debe mantenerlo vivo el tiempo suficiente como para ser espectador hasta el final del último juego que le ha planteado a Jeff, un padre atormentado por la muerte de su hijo pequeño. Aunque como siempre, las palabras de Puzzle tienen un doble sentido, y cada paso adelante de cada personaje les lleva un poco más cerca de un desenlace que el asesino ya ha previsto…

El principal atractivo que supone para mí esta saga se basa en las pruebas de Puzzle, tanto por el modo retorcido en que se llevan a cabo, como por las motivaciones (porqué les ha escogido, cómo poder escapar, qué hacer ante la situación…), algo cimentado en la película original, pero que ya en la segunda parte decaía (salvo en los primeros angustiosísimos cinco minutos), y que ahora en la tercera entrega se diluye hasta convertirse en un catalogo de doloroso-grotescas formas de morir sin demasiada coherencia.
Principalmente esto es porque o son imposibles de resolver o no tienen mucha dificultad; ambos extremos justificados argumentalmente, aunque no voy a explicar los porqués, ya que se desvelarían cosas importantes para disfrutar de la peli. En las pruebas imposibles se tiende mucho a querer transmitir un malestar al espectador a través del dolor físico que deben soportar los personajes envueltos en ellas, y que se consigue al precio de ofrecer bastante casquería; y en las pruebas “fáciles” no se consigue transmitir esa angustia que daba el ya citado inicio de Saw II, o prácticamente cualquiera de las aparecidas en Saw.
Lo que si es muy de agradecer en esta ocasión y que también queda patente en la segunda parte, es que aquí el protagonista es el malo, todo se relaciona con él, Puzzle es el que dispone las cosas y el que controla su desarrollo. En este sentido, otro personaje que me gustaba mucho, Amanda, creo que se ve traicionado, de repente ha cambiado mucho y no me gusta, le han dado un giro demasiado fuerte desde su posición inical de víctima, luego cómplice y ahora… no me convence.



En general como película está entretenida y no aburre, pero no aguanta las comparacions con la original, y ademas hay que decir que no es apta para gente fácilmente impresionable. La doy un bien y espero que esas dos interrogantes que quedan abiertas signifiquen un propósito de enmienda para la próxima vez.
Lo peor para mí, la pérdida del componenete angustioso, no ese momento en que se te revuelve el estómago (que lo mantine), si no el no estar cómodo en toda la película (eso se acabó en la primera)… Qué pasó con aquello de “¿Cuánta sangre estás dispuesto a derramar para sobrevivir?” La esencia ya no es la misma.
Lo mejor para mí, la forma ya clásica en que al final todo se transforma y encaja. La crueldad de Puzzle y sus inventos. Que habrá una cuarta.
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esperemos haya una cuarta parte para enmendar lo que dices. Que conste que por el infortunio del destino no la he podido ver todabia, pero eso lo solucionare esta semana.
Me gustaria sentir en esta tercera parte (aunque segun, el comentario de aluki, tendre que esperar a la 4ª parte), el estres de saber que se te acaba el tiempo para poder salvarte; mas que el ver tripas y sangre.
Cuando la vea ya dare mi otra opinion