En sí misma la película es como un gran acto de magia, en donde sólo el final nos revelará su propio “prestigio”. Gran parte del perpetuo suspenso a lo largo del film corresponde a la labor de edición no lineal en el tiempo. Todo acto de magia consiste de tres partes:
1. La presentación (se enseña un objeto).
2. El actuación (el objeto desaparece).
3. El prestigio (el objeto reaparece) y sólo entonces el mago recibe el homenaje de los aplausos.
Sin el prestigio, el truco no vale nada.

Se trata de la batalla de dos jóvenes magos por vengarse el uno del otro, por ser el mejor, por maravillar al mundo con un truco imposible… Estos magos son Robert Angier “El Gran Dalton” (Hugh Jackman) VS Alfred Borden “El Maestro” (Christian Bale). Dos personajes serán sus cómplices a lo largo de sus carreras: el diseñador/ingeniero de trucos, Cutter (Michael Caine) y la bella asistente Olivia (Scarlett Johansson).
Realiza constantes saltos hacia atrás y adelante en el tiempo, cosa que sirve para desconcertar más si cabe al espectador, que espera ansioso por otro trozo del puzzle para intentar completar el rompecabezas que conforma la película en su conjunto.
El desarrollo es demasiado confuso, el guionista, esperando resolverlo todo al final, confunde al espectador mediante trucos. Esa confusión está presente durante toda la película y en muchos momentos incomoda bastante porque piensas que no te estas enterando de la película. Al estar la historia contada mediante flashbacks, la confusión es todavía mayor, sobre todo para personas que no están acostumbradas a ver cine partido en trozos. Yo personalmente me sentí durante muchos momentos del metraje totalmente perdido.

En cuanto a los actores de la película, creo que han estado todos correctos, tanto Christian Bale y Hugh Jackman para interpretar a los dos magos rivales; como los secundarios, Scarlett Johansson, en un papel demasiado encorsetado ( en todos los aspectos, el que haya visto la película me entenderá…), Michael Caine y David Bowie, muy comedido en su papel del científico Nikola Tesla, y parte importante en el desarrollo de la trama, con el que la película llega a tomar en algunos momentos un giro hacia el cine de ciencia-ficción que puede llegar (y llega) a descolocar al espectador, no esperándose una incursión en ese género a raíz de la historia que nos va contando. En este punto es cuando para mi la película perdió gran parte de su encanto, ya que de lo que venia siendo una historia de lo mas real, da un giro a la ciencia ficción totalmente surrealista. A partir de aquí, este giro que comento se convierte en el pilar fundamental de la película.

Hay una parte que me pareció totalmente ridícula, es en el momento en que, para hacer un truco, el actor que interpreta Hugh Jackman busca un doble. Curiosamente en poco tiempo encuentran en una taberna a un tío que es clavado a él, tan clavado a él que se interpreta a si mismo, una chorrada sin ningún sentido. Para encontrar a un doble puedes tardar meses, hacer cientos de castings, no se encuentra en un día, y menos uno tan clavado a ti que seas realmente tú. En mi opinión podían haber cogido a otro actor, alguien con un leve parecido y luego cortarle el pelo igual, vestirlo igual, o maquillarlo, lo que sea antes de coger al mismo actor.
Y el mayor defecto de la película radica en ello. Y no es por el clásico súper giro final, porque el espectador sabe que algo va a pasar, sino porque lo que pasa no está, a mi juicio, demasiado bien explicado, y uno sale del cine con una sensación parecida a la que tuvo al acabarse Memento, haber entendido la historia “a medias”, y tengo que decir que Memento me gusto y resulto ser muy curiosa.
La valoración de esta película seria de un 5 sobre 10; que no implica que no me haya gustado, simplemente los fallos han hecho que baje mi puntuación.







