Un clásico entre los clásicos, La Ilíada de Homero es una de las más antiguas obras del mundo occidental que hoy se conservan, originariamente escrita en griego en forma de poesía, con 15.691 versos divididos en 24 cantos.
La edición que me compré y he leído, transcribe la narración en 24 capítulos en forma de prosa; además, tiene una introducción estupenda que presenta al autor, encuadra la obra, esboza algo de la cultura y la mitología helénica, y acota las bases reales de las que bebe el mito; algo muy de agradecer (y por sólo 3€).

La historia transcurre tras diez años de guerra, durante los últimos días de la ciudad de Troya, regida por Príamo, y cuyo principal héroe es su hijo Héctor, hermano de Paris, causante capital de la guerra junto a Helena, ya que ambos huyen del marido de ella, Menelao, hermano del principal rey de los aqueos que asedian la ciudad, Agamenón.
No quedan reflejados en la obra esos diez años previos de combates, ni se llega a contemplar el final del conflicto (con su famoso caballo), si no que el argumento se centra principalmente en la disputa que tiene lugar a causa de la esclava Briseida entre Aquiles, el mejor de los guerreros griegos, y el príncipe de pueblos Agamenón, con todas las consecuencias que ello conlleva para la guerra que se libra mientras tanto.
Tan importantes son los protagonistas mortales de la obra como los dioses, auténticos dirigentes de sus destinos, y que juegan un papel primordial en el devenir de los hechos: del bando de los aqueos se posicionan la mayoría de los dioses, principalmente Atenea, Poseidón y Hera (amén de Tetis, diosa menor madre de Aquiles), y en el lado troyano defienden la ciudad Ares, Afrodita y sobre todo Apolo, contando también con el beneplácito inicial del gran Zeus.

Para los que no les suene este tema salvo por la película, (y que conste que a mi me gusta mucho) he de decir que además de adaptarla con mucha libertad, se omite, siendo benevolente, el 50% del total; así que es totalmente recomendable a poco que el tema os resulte atractivo haceros con una copia de La Ilíada.
Este libro me ha gustado bastante, la historia es muy buena y los personajes fabulosos, no en vano sigue sirviendo como inspiración hasta nuestros días; destaco los combates que se narran con crudeza, y el estilo lírico que engrandece cada pequeño hecho.
Es verdad también que este estilo recargado en ocasiones espesa y ralentiza el ritmo, bien por repeticiones de terminos (recordemos que en su versión original era poesía y había que rimar versos), bien por expresiones premeditadamente complicadas, como llamar a los personajes por el nombre de su casta o de su padre (“pélida” para referirse a Aquiles por ser hijo de Peleo, o “el hijo de Leto” para referirse al dios Apolo).
Lo peor para mi, algunas de las descripciones se hacen muy largas, sobre todo las que no son referentes a la historia principal; el estilo hace que el ritmo general se resienta puntualmente; y empezar in medias res puede pasar, pero dejar el final sin final hace que el sabor de boca se resienta.
Es recomendable tener una mínima noción de cultura clásica o hacerse con una edición prologada o anotada.
Lo mejor para mi, la historia, una de las mejores que conozco; la ambientación en el mundo de la mitologia griega, que me resulta muy interesante; algunas frases son para enmarcar; y los personajes, inmortales (pocas veces mejor dicho que aquí).
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Tíos han salido dos comentarios, uno en cada uno de los posts antigüos a los que he colocado enlace en esta entrada, y yo no los he puesto… güat japen?