La obra a la que hemos dedicado tres posts antes de comentarla propiamente se merecía algo especial, asíque será para ella la primera entrada escrita conjuntamente por los tres autores del blog.
La historia se basa en lo ocurrido en la Batalla de las Termópilas en la época de la antigua Grecia, y su protagonista es el rey de una de las ciudades mas importantes de aquel entonces, Leónidas de Esparta (Gerard Butler).

Argumentalmente la película es muy sencilla: a las puertas de Esparta llega un tremendo ejército invasor, son los persas encabezados por Jerjes, que exige pleitesía a todos los territorios o los aplasta sin contemplaciones, pero los espartanos tienen en muy alta estima su libertad, y dedican su vida a defenderla por la fuerza.
Será una traición lo que obligue a Leónidas a enfrentarse a Jerjes con un mínimo de sus soldados, y otra traición la que los lleve al desenlace final; sin embargo aún en una terrible inferioridad númerica, los griegos aprovecharán su conocimiento del terreno y su aplicación a la disciplina de la guerra para plantar cara a las vastas huestes a las que se enfrentan.
Lo que a mí mas me gusta de una película es una buena historia o unos personajes trabajados, y pese a que “300″ no destaca en estos aspectos, disfruté con ella y pasé muy buen rato en el cine. La imágen está muy cuidada como ya ocurriera en la anterior conversión a la pantalla grande de la obra de Frank Miller con “Sin City”; la música ,sobre todo al principio, destaca bastante y le da un aire grandilocuente muy adecuado; cada cual tiene un rol coherente en la acción general; y sobre todo las escenas de acción son una gozada.
Por cierto, hablando de estética cuidada y personajes, solo aparecen dos mujeres en la película, ¡pero qué mujeres!, y aún así no puede compararse a que todos y cada uno de los espartanos parece una máquina de guerra orgánica.
Quiero también hacerme eco de varias críticas que he leído en cuanto a esta película tildándola de imperialista, racista…
Sirva como ejemplo este artículo publicado el viernes pasado en el Diario ADN y escrito por Espido Freire (cuya columna suele gustarme mucho, paradójicamente).
Pues señores, yo voy al cine a disfrutar con lo que veo, ya sea pasando miedo, riéndome, emocionándome, con la lagrimilla a punto de caer, o enardeciendo mis instintos; sí, soy de los que cuando escucharon las arengas de William Wallace o el rey Theoden, sintieron vibrar algo en su interior; de esos que después de ver a Neo cargarse a un centenar de policias en el hall del ascensor, entre disparos y piruetas, o de ver a Leónidas penetrar las filas persas cercenando miembros a su paso, piensa: “¡Que pasada!”.
Porque el cine es una fábrica de sueños, y muchas veces me gusta soñar cosas que poco tienen que ver conmigo o con mi mundo, y no voy a sentirme mal ni a pensar que soy un degenerado, por jugar videojuegos cuyo protagonista vaya espada/pistola en ristre, por leer libros de vampiros que acechan a jovencitas, o por pasármelo bien viendo esta peli.

Lo peor para mí, el final, que no me termina de convencer. Y lo de los oráculos no me encaja del todo en el engranaje general, igual que el aire bromista de Leónidas ante Jerjes. Seguramente no me dejará una huella indeleble.
Lo mejor para mí, las escenas de acción, el ardor del grito de guerra espartano y su disposición para luchar; algunos planos-viñeta realmente bonitos; y lo fácil que resulta dejarse llevar por la película.
Crítica de Josito:
‘300′ es un grandioso espectáculo; violento, brutal, pero, por encima de todo, de majestuosa belleza visual. Aunque había ciertas dudas sobre el resultado final al estar rodada íntegramente en formato digital, he de decir que el resultado es espectacular: escenas de combate cuerpo a cuerpo sin cortes aparentes, cómo por ejemplo en la que Leónidas va desmembrando, cortando y matando enemigos en excepcionales secuencias en las que el zoom se acerca cuando está frente al enemigo y se aleja cuando ya ha acabado con él y se dirige al siguiente blanco. Cada plano, cada secuencia o escena, son una completa maravilla pictórica, imágenes en movimiento de una ingualable belleza visual.
Excelentes combates en las que la estrategia, formación y disciplina de los espartanos en la batalla prima por encima de todo, haciéndonos creer a todos los espectadores que de verdad la historia cambiaría y saldrían victoriosos.
Cómo comenta Alucard, lo menos destacable de la película es el final, algo soso y del que podían haber extraido algo más para hacerlo más emocionante. La conversación entre Leónidas y Jerjes resulta en cierto modo divertida, aunque tampoco veo mal su inclusión en el film; tan solo ver la tienda de campaña del propio Jerjes en la que co-habitan todo tipo de personas para darse cuenta que el diálogo entre él y Leónidas no está ahí por capricho.
Tampoco me gustó mucho la inclusión del papel de la esposa de Leónidas, que en determinados momentos parece estar cogido con pinzas y no está del todo bien definido, como por ejemplo la secuencia en el senado con el traidor.
Y una pequeña pega, para terminar, es que me esperaba más batallas y más acción. No es que lo mostrado en ‘300′ me parezca malo o poco, ni mucho menos, pero lo que la película nos vende (y sus trailers) es acción pura y dura y en éste caso hecho de menos alguna batalla más.
Lo mejor y más destacable es sin duda la belleza, la calidad visual de la cinta y su parecido con el cómic que el director logra dar a ésta gran película.
El papel de Leónidas está excepcionalmente argumentado y muy bien llevado gracias a Gerald Butler quien convierte a Leónidas en un personaje carismático y poseedor de esa fuerza tan típica que tiene los héroes en las películas.
Crítica de Juanba:
Poco más me queda por decir a mí, salvo mi opinión sobre el film y alguna que otra pincelada más.
No se si todo el mundo sabia que esta historia ya fue mostrada en el cine, por lo menos una vez. La película en cuestión se llama “The 300 spartans” que fue traducida al castellano como “El león de Esparta”, y es igual (lógicamente me refiero a la historia) que la de 300 con la salvedad que fue hecha 45 años antes. Aunque básicamente las películas tienen el mismo desarrollo, en el fondo son bastante contrarias. La original se basaba más en los hechos y en la política, mientras que esta segunda se recrea más en la ambientación y en las escenas de lucha (que en la original me imagino darían un pelin de risa).
Aunque históricamente no reproduzca con veracidad costumbres, armas, ni siquiera lo más importante, el número de combatientes (a los 300 espartanos habría que sumarles otros 6000 aliados griegos) sí cuenta con muchos datos exactos de los historiadores, tales como los tiempos de la batalla o incluso frases de los combatientes, según he podido leer.
A raíz de lo comentado por Alucard referente a Espido Freire, no es la única persona que ve fantasmas donde no los hay; ya que también ha generado una gran controversia por declaraciones como la de los gobernantes iraníes, que la consideran una blasfemia. Por otra parte, no han faltado voces que han sacado paralelismos con las situaciones actuales que se viven en el mundo. Personalmente creo que ambas cosas son absurdas, esto es una simple película épica de acción, que bien podría desarrollarse en vez de entre Espartanos y Persas, entre Romanos y Celtiberos, dado que nadie se puede creer lo que pasa en la película. Nadie en su sano juicio, claro.
El tratamiento digital de cada uno de los fotogramas muestra escenarios y ambientes imposibles, pero lo hace de una manera sorprendentemente afín a la historia. Una historia que es - con algunas libertades respecto a lo que ocurrió en realidad - simplemente épica. Los actores lo bordan. Todos ellos, desde Gerard Butler - un Leónidas espectacular - a Lena Headey, que está como un queso, además de hacerlo bien, aunque en ocasiones algo sosa.
Las escenas de lucha y las coreografías son increíbles, y dejan las batallitas de Troya en casi una anécdota, y el guión - que lo es todo en una película - no hace más que ayudar. La elección de colores y sobretodo las texturas es alucinante. Las escenas de lucha, como no podía ser de otra manera, son grandiosas.
Es puro entretenimiento. Me ha gustado mucho el uso de las descripciones, como si de un libro se tratase acompañada de las imágenes. También la narrativa con voz en off, que además aporta cosas interesantes y lo narra con tal ímpetu que te hace sentir como un niño absorto ante un buen cuenta cuentos. Tiene humor (derivado de la chulería de los espartanos, o del surrealista personaje drag-queen rey Persa). Algo para comentar que no me termina de convencer son algunos diálogos, quedan un poco raros en boca de unos tipos que vivieron hace unos 2.500 años.
Recordad una película que os haya gustado, pero que os hubiese dejado una sensación extraña… No se si me explico. Me refiero a una película que no sea de sobresaliente, pero que en vez de entusiasmarles, les a dejado algo… no se… como de… “Si, está muy bien” pero que en el fondo saben que le falta algo que no sabes muy bien lo que es y por lo cuál no le has acabado de pillar… “el ese”.
Es que, no se. La película me gustó, y la disfruté. Pero… le falta algo. ¿Qué es? Pues yo creo que es el conjunto de algunas cosas, sobre el final no se en que momento la película podía haber tenido ese “algo” que le hubiera dado un final mejor para mi gusto, y no me estoy refiriendo a que quede un final abierto.
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Cómo puedes decir que los personajes no están trabajados, por el amor de diooooos!!! Están trabajadísimos en el gimnasio porque esos cuerpoooos no creo q salgan de “no estar trabajados” jajaja xD