
Chihiro es una niña caprichosa y testaruda, de diez años que por circunstancias de la vida debe cambiar de casa junto a sus padres. Tan sólo se lleva un par de recuerdos materiales de su antigua ciudad: un ramo de flores de sus antiguos compañeros y compañeras y una tarjeta.
Rumbo a su nueva casa su padre se equivoca de camino y acaban llegando a lo que parece la entrada principal de un antiguo parque temático. Allí se yergue un enorme edificio rojo con un interminable túnel en el centro que parece una boca gigantesca. Deciden caminar un poco más entre los edificios abandonados y topan con un restaurante con comida recién hecha, ocasión que no desaprovechan los padres de Chihiro, que empiezan a comer desesperadamente hasta que se convierten en enormes cerdos.
Chihiro, asustada, corre en busca de ayuda, pues la luz solar ha empezado a desaparecer y de entre los edificios abandonados empiezan a surgir extrañas sombras. Es entonces cuando se topa con Haku, que la advierte del peligro de estar alli y huye con ella para esconderse.
Haku la cuenta parte de la historia a Chihiro: sin querer, sus padres y ella han entrado en un mundo habitado por dioses antiguos y seres mágicos, dominado por la diabólica Yubaba, una arpía hechicera que se hace cargo de toda esa zona y que vive en unos baños termales enormes que sirven de descanso a distintos dioses.
Haku ayuda a Chihiro a entrar en los baños, pues la única manera de sobrevivir allí es siendo útil trabajando y la bruja Yubaba está obligada a dar trabajo a todo aquel que lo solicite.

Así será como Chihiro comience a ganarse la amistad de todos los que allí están y se embarque en un cuento asombroso con la única idea de liberar a sus padres y no olvidar su nombre.
Será ayudada por Haku, el aprendiz de Yubaba, que es controlado por la bruja mediante un potente hechizo que Chihiro se encargará de romper. Entre ellos surgirá algo más que amistad y Chihiro se esforzará para librar a Haku del encantamiento hecho por Yubaba.

El Viaje de Chihiro está dirigida por Hayao Miyazaki que aparte de ganar un Oscar cómo mejor película de animación del 2002 ganó cerca de 30 premios internacionales más alrededor del mundo en festivales y exhibiciones.
El propio Miyazaki resume su pélicula con las siguientes palabras:
“En una era en la que no hay fronteras, las personas que no tienen un lugar propio no serán tomadas en serio. Un lugar es pasado y es historia. Y una persona sin historia que haya olvidado su pasado se desvanecerá como la nieve, o se convertirá en una gallina que sólo puede poner huevos para que otros los coman”
.
Debemos tener en cuenta algo importante que también se desprende de la película: el mundo de fantasía no es malo en sí mismo, y tampoco hace daño estar en él. Tanto la fantasía, como las adversidades que nos presenta el mundo, son hechos necesarios que aunque no nos gusten sirven para fortalecernos y madurar. Y el acto de crecer y abandonar el mundo de fantasía, no significa necesariamente olvidar los sueños y la magia: las experiencias vividas quedan en nuestro interior enriqueciéndonos grandemente (“Tú no olvidas lo que sucedió. Es sólo que no puedes recordarlo” - Zeniba).

Una mágica película a la altura de El Castillo Ambulante que nos sumerge en un mundo lleno de dioses, magos, brujas y extraños personajes que otorgan a la película un aire fantástico. Con una historia fantástica que nos sumerge en el mundo de Chihiro de principio a fin, logrando un vínculo especial entre el espectador y Chihiro o Haku que hace aún más fantástica ésta película.
Nota: 9/10
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A que es un peliculón? si ya te dije yo que te iba a gustar jejeje y no es para nada aburrida como decia Aluki