¿Qué pasaría si pudieses vivir para siempre? Ésta es la pregunta que nos plantea Darren Aronofsky en ‘La Fuente de la vida’, su último trabajo que tuvo opiniones de todos los tipos en el último festival en la que fue presentada.
Y es que decir “te quiero” es fácil, lo díficil, lo complicado, es la forma en cómo decirlo de una manera única y maravillosa, tal y como Aronofsky lo hace en ‘La Fuente de la Vida’. Una película que narra la típica y clásica historia de amor pero haciéndonosla llegar de una forma totalmente distinta.

La historia nos lleva a tres épocas totalmente distintas, con personajes distintos pero todos ellos obsesionados con la búsqueda de la inmortalidad, la vida eterna. Los personajes son un conquistador español, un médico de nuestra época actual y un viajero del futuro.
La historia sobre la que giran las demás es la que está basada en el presente y es en ésta donde mejor son presentados y desarrollados los personajes, con sus miedos, sus inquietudes y su importancia en toda la película. Es sin duda la parte más desarrollada y sobre la que casan perfectamente las otras dos historias para cabar complementándose casi a la perfección.
El argumento principal de la historia se basa en la búsqueda del protagonista de una fuente de vida eterna que salve a la mujer que ama: por una parte el conquistador Tomas busca dicha fuente en territorio Maya para evitar que el Gran Inquisidor se haga con el poder total y absoluto de España. En el presente, Tommy Creo lucha desesperadamente por encontrar una cura para el cáncer que está matando a su amada, Isabel. Y Tom, el viajero del futuro empieza a comprender los misterios que le han estado atormentando durante todo su viaje espacial en compañía de su amada, que se ha convertido en un gran árbol y que debe llegar a la estrella Shivalva para poder salvarla de una muerte segura.
Las tres historias se van entremezclando mientras se va desarrollando el argumento dejando al espectador en alguna ocasión con la certeza de no saber que está viendo. Todas las historias acaban entrelazadas de forma más o menos coherente, aunque la historia del conquistador es la más floja e infantiloide de las tres; siendo la más complicada de encajar con el resto de la historia.
Haciendo un resumen general el comienzo de toda la historia se remonta hasta la época del conquistador Tomas, que es requierido por la Reina de España para encontrar la fuente de la vida eterna en territorio maya y así terminar con la ola de terror que ha implantado en la península el Gran Inquisidor. Es en dicho territorio donde Tomas deberá superar una prueba que decidirá si es merecedor o no de alcanzar dicha fuente.
La historia nos traslada ahora al presente, donde Tommy está obsesionado en la búsqueda de una cura contra el cáncer que evite que su esposa Isabel muera debido a un cáncer alojado en el tronco espinal.
Es su esposa la que escribe un libro titulado “The Fountain” la que hace que argumentalmente todas las historias estén bien acopladas unas a otras; ya que en dicho libro se narra la historia de Tomas el conquistador y será ese libro el que tenga una importante presencia en la historia del viajero del futuro, que se verá agobiado por la aparición de Isabel en distintas fases de las otras historias y por la necesidad de llegar a la estrella Shivalva para salvar la vida de su amada.
Un guión complejo que en ocasiones deja demasiadas cosas sueltas a la imaginación del espectador y que crea cierta confusión a la hora de encajar todas las historias y darlas un significado.

A destacar, aparte de la originalidad de la historia y de la belleza visual de muchas escenas, es la actuación de Rachel Weisz y Huck Jackman, que bordan sus papeles y transmiten al espectador lo que los personajes piensan y sienten.
Lo mejor sin duda, es la forma de contar la misma historia desde distintos objetivos y distintas épocas, destacando sobre todo la historia central por el desarrollo de sus personajes y la historia del astronauta del futuro por su increible impacto visual y su originalidad.
La historia del conquistador es tal vez la más floja y la más complicada de encasillar junto al resto de las historias, dejando algún fleco suelto que impide que el espectador se haga una idea clara de lo al final pasa cuando Tomas se hace con la fuente de la eterna juventud.
Susbribete a los comentarios del post (RSS) o deja un trackback


Menos mal que no fui a verla y gracias a tu critica se me han quitado un poco mas las ganas de verla.
Existe un amor tan verdadero que permita estar 3 vidas sacrificado por una mujer? Yo no lo creo.