Del 13 al 21 de Octubre el Madrid Arena acogió el trofeo tenístico más importante a nivel internacional que se disputa en España, el Masters Series de Madrid.
La ATP Masters Series la componen 9 torneos :
Indianwells, Miami, Montecarlo, Roma, Hamburgo, Montreal/Toronto, Cincinnati, Madrid y París (por orden de celebración en la temporada).
Junto a los cuatro torneos de Grand Slam (Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open) y los cindo mejores resultados que se consigan de las Series Internaciones, los jugadores puntúan para la llamada Carrera de Campeones, culminando con la Masters Cup que se celebra a final de temporada en Shangai y en la que participan los 8 tenistas mejor clasificados.
Estos torneos son los que mayores premios otorgan, más cobertura mediática reciben, y además los mejores jugadores están obligados a participar, lo que en consecuencia hace que sean los que más público arrastran.


En esta edición el triunfador fue David Nalbandian (Argentina), que derrotó en la final al vencedor del campeonato en 2006 Roger Federer (Suiza), por 1-6 6-3 6-3.
Los encuentros que yo vi fueron los de octavos de final en la tarde del Jueves, primero Rafael Nadal (España) se enfrentaba a Andy Murray (Reino Unido), un auténtico partidazo con los dos jugadores luchando cada bola y en que se vieron puntos de los que levantan al público del asiento.
Ambos jugaron muy buen tenis, peloteando mucho desde el fondo de la pista, moviendo al oponente y calibrando la estrategia de la jugada. El inglés tenía un saque y un resto mejores, pero la versatilidad y la calidad del español durante el juego terminaron imponiéndose.
Finalmente Rafa pasó la eliminatoria con un 7-5 en el Tie Break del primer set y remontanto la ruptura de su primer servicio en el segundo hasta un 6-4.
El segundo partido lo disputaron Feliciano López (España) contra Stephan Koubek (Austria), donde se vió un tenis más directo y potente, que se resolvió a favor del español 9-7 en el Tie Break del primer set y un claro 6-1 en el segundo.
A destacar el saque de Feli, a unos 200 kph en el primer servicio y unos 180 en el segundo, mientras que su curiosa manera de golpear de revés solía dejar la bola más franca a Koubek, que plantó cara al principio, pero se vino abajo en la segunda mitad.
R.Nadal (dcha.) sirve contra A.Murray (izda.)Lo pasé muy bien en esta cita deportiva, aunque no suelo presenciar este tipo de acontecimientos, pero la verdad es que a poco que uno disfrute del deporte, le será fácil sumergirse en el ambiente de un evento así.
Sobre todo el primero de los dos partidos que vi, en el que el campo estaba lleno hasta arriba y todos entregados con Nadal, me pareció estupendo; todo el mundo guarda mucho respeto al silencio que da concentración a los jugadores, y se nota la tensión en que cada punto parece el definitivo; pero en los descansos las expresiones de ánimo no pararon, y cuando alguno de los puntos era más espectacular (y fueron muchos), rompíamos a aplaudir (y a dar voces como locos, en el caso del punto del primer set y el punto de partido, por ejemplo).
El segundo partido quedó un poco eclipsado porque el estadio se quedo a la mitad de su capacidad dado que era tarde y un día de diario, pero los que nos quedamos disfrutamos igual y un espectador anónimo gritó la perla de la jornada: “¡¡Vamos Feli, que es de bote!!”: simplemente genial.
En cuanto a la organización, estuvo bastante bien, no hubo excesivas aglomeraciones; y destaca la parte del Pabellón de Cristal, anexo al Madrid Arena dentro del Recinto Ferial de la Casa de Campo, sirviendo como expositor de diversas actividades y tiendas, además de tener pistas de entrenamiento.
Punto en contra: durante todo el partido se oían las cajas registradoras de la cafetería tras la grada y el murmullo de la gente allí, y teniendo en cuenta el silencio reinante dentro, resultaba muy molesto; punto a favor: había una banda de música situada en una esquina, que en cada descanso tocaba en directo alguna canción conocida.

Por cierto, que este torneo no se juega ni sobre hierba ni sobre tierra batida, si no sobre lo que se conoce como “pista rápida”.
¡Ah! Y las recogepelotas, como los de Madrid somos muy chulos, aquí son modelos.
Lo peor para mi, que no nos dejasen entrar al recinto a media tarde y tuviésemos que esperar a una hora antes del partido para siquiera pasear por allí. La pesadez del ruido del bar detrás de las gradas todo el rato.
Lo mejor para mi, al ambiente del primer partido, y algunas de las jugadas que se vieron en él. Tuve suerte y además salí contento porque en los dos partidos ganaron los españoles.
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