Se trata de la primera novela de una de las autoras más reconocidas actualmente en el ámbito del terror, y en particular del vampirismo y la subcultura gótica: la estadounidense Poppy Z. Brite.
También podemos encontrar esta obra en castellano bajo el título de La música de los vampiros, aunque es una edición de hace unos diez años; mientras que el título original en inglés es Lost Souls.

Las dos tramas principales comienzan tras un prólogo que transcurre quince años antes de la narración global, donde se presenta a algunos de los que serán los personajes protagonistas: el vampiro más viejo Christian, y los tres más jóvenes, Twig, Molochai y su lider Zillah.
Después por una parte tendremos a Nada, un chico adoptado que se siento solo, vacío y desubicado; y que comparte gustos siniestros y góticos con sus “amigos” con los que tampoco termina de integrarse. No tarda en aceptar que debe marcharse de casa para encontrarse a si mismo, y toma como destino localizar a los componentes de un pequeño grupo musical que le gusta llamado Lost Souls?.
Y por otra parte tenemos a los componentes de ese grupo, Steve y Fantasma, dos jóvenes que son amigos desde la infancia y viven en la ciudad de Missing Mile. Steve es fuerte e impulsivo, mientras que Fantasma es sosegado y reflexivo, pero además Fantasma experimenta el don de la percepción, puede escuchar a los espíritus, entrar en la mente de las personas o soñar el porvenir.
Durante la primera mitad del libro todos los personajes van desarrollando sus relaciones al tiempo que se despliegan las tramas, para terminar con el clímax de la primera parte, todos en Missing Mile.
La segunda parte llevará a los personajes a Nueva Orleans, dónde comenzó todo en aquel prólogo y donde les aguarda el desenlace.

El primer tercio del libro se basa en las constantes escenas de sexo que se suceden, algunas descritas someramente y otras más en detalle, pero desgraciadamente para mi líbido la mayoría son de índole homosexual masculina. Ni una sola lesbiana, que pena, y las dos sesiones de sexo hetero se concretan en una violación y un incesto.
Después de esa parte que sinceramente, se hace algo pesada, empieza lo mejor, es en el segundo tercio donde todos los personajes cobran importancia y el argumento se hace más interesante. El final de la primera parte me parece fantástico, mucho mejor que el final del libro (por mí le sobra todo lo demás o le faltan 100 páginas para terminarlo mejor). Es en esta parte donde el lector conoce el poder de los vampiros, donde le coge cariño a Steve y Fantasma, y donde Nada va tomando su forma real.
El último tercio resulta interesante, desde luego mucho más que el primero, y a estas alturas y después de lo que ha sucedido anteriormente, uno está ávido por saber qué pasara a continuación. Esta parte empieza muy bien llevada igual que teminó la anterior, pero termina desinflándose en un final que es en parte inadecuadamente abierto, y en otra parte terminando tramas sin muy buen tino.

En cuanto al estilo narrativo, este es ameno y no se hace pesado ni rebuscado; la principal pega que le pongo es que en ocasiones resulta tosco, y el detalle positivo que más me ha llamado la atención son las estupendas sinestesias que ayudan a transmitir con más intensidad.
Lo peor para mí, el final que no hace honor al buen cuerpo argumental y los buenos personajes. Demasiado sexo gay que no me resulta nada morboso. El principio no termina de enganchar.
Lo mejor para mí, el parte central del libro con todas las experiencias y relaciones de los personajes. El nuevo concepto de los vampiros y su brutal alumbramiento. Steve Finn me ha gustado mucho, me he identificado en parte con él.
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Ahhh, así que este es el libre los gays que nos comentaste. Nos podrías comentar si has aprendido mas de los vampiros o de las relaciones homosexuales?
Explica el libro si los vampiros homosexuales utilizan atuendos julandrones?