Este libro de J.R.R. Tolkien (1982-1973) es la tercera de sus obras más conocidas tras El Señor de los Anillos y El Hobbit. Pero El Silmarillion no es una novela como lo son sus “hermanos mayores“, si no más bien una recopilación de ideas que el autor tenía en cuanto a los primeros tiempos del mundo ficticio que había creado para encuadrar sus narraciones. Fué editado y publicado en 1977 de la mano del hijo del famoso novelista, Christopher Tolkien, años después de la muerte de su padre.

El libro se divide en cinco partes:
1-. Ainulindalë: Que trata de la creación del mundo y además presenta a su hacedor (Eru, Ilúvatar) y a sus principales ayudantes, los Ainur.
2-. Valaquenta: Que trata de los Ainur que deciden pasar a existir en la principal creación de Ilúvatar, Arda, nuestro mundo, ellos serán los Valar; y de otras entidades de menor poder que vienen en su comienzo, los Maiar.
3-. Quenta Silmarillion: La historia de los Silmarils, nos llevará a lo largo de toda la Primera Edad del Sol, con el advenimiento de Elfos, Enanos y Hombres, sus proezas y sus luchas.
4-. Akallabêth: que trata del mayor reino de los hombres en el mundo, Númenor, y tiene lugar durante la Segunda Edad del Sol.
5-.De los Anillos de Poder y la Tercera Edad: el título se expresa bastante claramente.
Durante toda la obra la información que se destila puede llegar a abrumar (yo me lo he terminado ahora, pero lo dejé a medias en dos ocasiones anteriores); los nombres de personajes, lugares y eventos son constantes, con el agravante de que se pueden referir a ellos en cualquiera de las múltiples lenguas que dan voz a los pueblos de la Tierra Media.

La primera parte es una curiosa cosmogonía con Ilúvatar como figura capital creando Eä, el universo; y la segunda presenta los primeros personajes importantes para el desarrollo general, como Manwë y los otros Poderes de Arda, incluyendo al antagonista, Melkor (o Morgoth Bauglir, el Enemigo Negro).
El mayor peso narrativo recae sobre la tercera parte, que además ocupa el mayor número de páginas y está absolutamente repleta de datos: los Primeros Nacidos o Quendi o Elfos, los Segundos Nacidos, o Atani u Hombres…
La cuarta parte es también bastante narrativa y trata de los Reyes de los Hombres desde la fundación de Oesternesse hasta el traslado de sus últimos descendientes a la Tierra Media.
La quinta y última parte abarca de forma resumida desde la creación de los Anillos de Poder y el alzamiento de Sauron el Maia como nuevo Señor Oscuro, a su derrota frente a la alianza de Hombres y Elfos liderada por Elendil y Gil-Galad, terminando con un resumen de lo que sucede hasta ESDLA.
Tras el cuerpo del libro hay cinco anexos; Genealogias, que son diagramas de los linajes de las principales casas de elfos y hombres; Notas sobre la pronunciación, en cuanto a las lenguas de Arda; Indice de nombres, de cincuenta páginas (50!!); una especie de diccionario de formación de nombres élficos; y unos mapas de Beleriand, la zona de la Tierra Media donde se desarrollan los hechos.

Una lectura difícil que ofrece recompensa, de esas que saboreas haber leido aunque cueste estar leyendola; recomendable principalmente para fans de Tolkien o amantes de la mitología.
En 2007 se ha editado Los Hijos de Húrin, que profundiza en una parte y unos personajes de El Silmarillion.
Lo peor para mí: es muy denso en cuanto a datos, y tiene un hilo argumental poco trabajado y un ritmo narrativo muy bajo. Los saltos temporales para seguir la vida de algunos personajes y luego volver con otros ahondan en el desconcierto que puede producir tanto nombre.
Lo mejor para mí: es una fuente de información de mi mundo ficticio favorito que no tiene precio. Exige dedicación pero merece la pena. Ver la gestación de un mundo complejo, que termina atrapando y haciendote parte de él. Deja muy buen sabor de boca.
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Mira que me gusta el Hobbit y ESDLA, pero esa lectura es infumable. Solo de leer el resumen y la estructura del libro me estaban dando los 7 males; que horror entre tanto dato y nombre o las familias y toda la parafernalia esa, parece que estuvieras estudiando la lista de los reyes Godos.
No me hace falta leer este libro para apreciar lo buenos que son el Hobbit y ESDLA.