El estadounidense Charlie Huston es el autor de esta novela, primera de una saga que se supone llegará a los cinco títulos, estando ya publicados tres de ellos en inglés -Already Dead (2005), No Dominion (2006) y Half The Blood Of Brooklyn (2007)-, y sólo este que nos ocupa en español recién editado en Marzo de 2008. El hilo conductor de estos libros es su carismático protagonista, Joe Pitt.
Especialista en novela negra, genero al que pertenecen sus primeras obras (ciclo conducido por otro pesonaje principal, Hank Thompson), utiliza ese tipo de tramas y estructura para construir un libro que mezcla todo eso con la ficción y fantasía; ya que Joe Pitt no sólo hace las veces de un investigador privado y tipo duro, si no que además es un vampiro.
Nueva York es el escenario en que diversos clanes vampiricos luchan por la supremacía a la sombra de la sociedad humana. Esto es básicamente como sucede en cualquier película moderna como las de Blade o Underworld, pero la configuración que elige Huston para sus colectivos vampíricos me ha recordado sobre todo a la que se describe en el juego de rol Vampiro: La Mascarada. Desde las palabras, como la utilización de la palabra “clan” para cada banda rival, pasando por el ideario e imaginario de varios de estos grupos, hasta la organización social de los vampiros (¡y la foto del cartel que sale en la portada española!).

Joe Pitt es uno de ellos, pero vive independientemente sin afiliarse a ninguna sociedad de los suyos, aunque con contactos en todas y trabajando sobre todo para las más poderosas: la Coalición, elegantes e implacables, dominan el mayor territorio e influencias, cuyo lider es Dexter Predo y son los principales clientes del protagonista, ya sea por trabajo estrictamente o pagar algún favor con otro; su principal opositora es la Sociedad, más idealista pero igual de implacable, antiguo bando de Joe y cuyo lider, Terry Bird, fue su amigo y siempre le ha dejado la puerta abierta para volver, junto al que figuran el anarquista Tom que odia a Pitt, la feminista Lydia de talante mas dialogante, y Hurley, el matón leal y sencillo; el Enclave es el tercer grupo en discordia aunque su actividad es más de puertas para dentro, sus miembros buscan el límite del Virus vampirizante mediante la meditación y la disciplina, dirigidos por Daniel, que ve en Pitt un aliado.
La trama comienza con la investigación que se trae entre manos el protagonista, que consiste en localizar y eliminar a un pequeño grupo zombis que ha aparecido en Nueva York. Pero pronto le surgirá una nueva tarea y deberá encontrar a una chica; así, con los dos casos abiertos debe recurrir a sus fuentes: Philip Sax, un joven humano perro faldero de la Coalición, y el vagabundo adolescente Leprosy en los barrios bajos. Por supuesto todo se va complicando a marchas forzadas, y por si fuera poco, Joe tiene tiempo para mantener una relación sentimental con una humana, Evie, que no conoce su condición de vampiro.

Ritmo siempre vivo, personajes bien definidos, una parte realista bien reflejada y una parte fantástica bien construida, y narración fluida son virtudes de las que goza este título.
Un punto negativo son las constantes alusiones a las localizaciones, que hacen que los que no somos de Nueva York nos desubiquemos, aunque al principio se incluye un mapa bastate explicativo aunque muy general. Además el estilo a la hora de describir las escenas de acción no terminó de gustame del todo.
Narrado en primera persona (como todas las novelas de este autor, salvo la ultima que publicó), todo el protagonismo recae sobre Joe Pitt, y este no decepciona. Mezcla del clásico sabueso y sus técnicas detectivescas o policales, con el no menos clásico chico duro del pulp, y con el vampiro que tiene principios; resulta un personaje suma de clichés tradicionales que nos ofrece una identidad propia y nueva con la que se empatiza y engancha rapidísimamente.
Lo peor para mí, se me hizo muy corto, no llega a las 250 páginas y lo acabé en un suspiro. El final de la trama de Evie no me gustó. Demasiados nombres de calles y referencias geográficas, que supongo que aportan verosimilitud al que las conozca, pero a mí me sobran. La historia en sí, es normalita.
Lo mejor para mí, la manera de expresarse del protagonista es genial, es el personaje que mas me ha gustado desde Paul y Helen de La Historiadora ; Joe Pitt siempre tiene una frase humorística o una pulla para darle su toque personal a cualquier situación. Una traducción al español de lo más acertada a cargo de Pepa Linares.