Se trata de una novela de ficción de Dan Simmons, uno de mis autores preferidos, escrita en 1992 pero publicada España en 2007.
En esta ocasión no se trata de una obra puramente fantástica, ya que la ambientación es realista y la época actual, pero se trata el tema de la concepción del mundo a través de la mente, y la vía para trasladar esto al lector es la capacidad telepática del protagonista.

Jeremy Bremen es un joven profesor de matemáticas que vive junto a su esposa Gail, ambos son telépatas y se sirven el uno al otro como escudo mental frente a los pensamientos ajenos; pero la muerte de Gail deja destrozado a Bremen y además este es incapaz de acallar las voces mentales de todo el que le rodea, por lo que decide romper con todo y dejar atrás su vida.
Todo esto sucede en las primeras páginas, los dos primeros capítulos a lo sumo, y a partir de entonces se suceden las escenas sin sentido, cambiando de personajes y escenarios a la ligera. Da la sensación de que el autor tuviese en mente distintas secuencias, y con la mínima excusa de un personaje desarraigado las haya hilado malamente: Jeremy huye y se ve envuelto en un asesinato de la mafia, se hace indigente, comete un crimen, escala en una hacienda regentada por una Hannibal Lecter femenina de dentadura postiza metálica, aterriza un avión para no matarse, se transporta a la mente de un autista, y luego va, y termina todo con un final que tiene la mitad de paranoia de La Hija Del Dragón De Hierro y la mitad de ñoñería de Desde Mi Cielo, lo peor de cada casa.

La parte buena es el estilo fluido e interesante de Simmons, que esta vez explota su talento como autor de best-sellers y deja de lado la profundidad del relato, que en otros casos suele estar cargado entre otras cosas de intertextualidad, que en esta ocasión se limita a un par de referencias literales y a las alusiones matemáticas. Aún así es fácil de leer y se hace a ratos interesante, sobre todo si evitas pensar en sentido general y te ciñes al trance en que te encuentras en ese momento del libro.
La estructura general se basa en intercalar capítulos del presente (todas esas tramas que he comentado), con capítulos pasado de la vida en común de Gail y Jeremy y la investigación de este sobre la mente humana, y esto es lo único que hace que empatices un poco con los personajes, pero es que además esos flashbacks están narrados por otra conciencia que resulta ser… un punto más en la sensación de sinsentido.

Lo peor para mí: una decepción encontrar un libro de un autor que aprecio y que resulte insulso. Todos los pensamientos de todo el mundo resultan egoistas y dolorosos, no hay nada positivo más allá de la pareja protagonista. Globalmente, no hay por donde cogerlo: da bandazos, deja cabos sueltos…
Lo mejor para mí, el concepto de neurocháchara, con el que me siento identificado. La parte de la señorita Morgan. La idea de la mente conectada al universo (que reutiliza en Ilión/Olympo). Las teorías matemáticas de las que habla, aunque a veces me superan, invitan a investigar para comprender este tipo de cosas.
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Ya solo con esa potada yo no me lo compraria, si esq estas editoriales no saben……..q la belleza visual en estos casos es muy importante !!.
De todos modos por como es la historia tampoco me molaria leerlo asiq mi adjetivo calificativo se resume en…………. Chusta !!