Estrenada a principios del pasado 2008, esta película pasó por nuestras pantallas sin una publicidad fuerte y no alcanzó demasiada fama. Lo único que le faltó fue márketing, porque tiene talento tras la cámara, un reparto más que notable y un guión sobresaliente.
A la dirección, Paul Haggis, un nombre no muy conocido pero que cuenta con una gran carrera, habiendo participado en títulos tan famosos como laureados: Million Dolar Baby, Banderas de nuestros padres y su hermana Cartas desde Iwo-Jima, la resurrección de Bond en Casino Royale y Quantum of Solace, y sobre todo Crash, por la que obtuvo dos Oscars.
Actuando tenemos como protagonista a Tommy Lee Jones apoyado por Charlize Theron, tan solventes como siempre y secundados por Susan Sarandon y Jason Patrick entre otros.

Hank Deerfield es un ex-investigador militar, padre de dos hijos militares, el menor de los cuales sirve en Irak. Cuando su hijo vuelve a los USA para una semana de permiso y no va a casa a visitar a sus padres, Hank y Joan (Lee Jones y Sarandon) se preocupan. Joan se queda en casa por si su hijo se presenta y Hank va a buscarle a su base. Al no encontrarle y no obtener pistas por parte de sus compañeros, le cuenta el caso a la detective Emily Sanders (Charlize Theron), que llevará una investigación paralela a la de la policía militar dirigida por el teniente Kirklander (Jason Patrick).
Este sencillo y tópico comienzo se va retorciendo, dando giros con cada nueva pista, testimonio o mentira que los personajes encuentran.
La película se mantiene siempre interesante y pese a no tener escenas de acción ni momentos de tensión, la historia está tan bien llevada que el espectador no se distrae ni un instante. Un filme que no pretende destacar en ningún aspecto concreto, si no que genera una atmósfera tan verosímil que uno se sumerge en ella sin notarlo.
Un par de detalles que citaré son el breve papel de James Franco y la personalísima escena del despacho del capitán.
Podríamos encuadrarla diciendo que está en la línea de Mystic River, usa las premisas de Basic y tiene el trasfondo de Jarhead, para hacernos una somera idea de lo que podemos encontrarnos; pero es totalmente recomendable verla y disfrutar así de la personalidad propia de esta cinta.

Lo peor para mí, ¡que consigue hacer parecer a Charlize Theron una tía del montón!
Es tan sobria que apenas deja recuerdos puntuales de una frase o una escena.
Lo mejor para mí, la trama, soberbia. La sensación que deja, haciendo pensar en qué hace la guerra con los hombres que hacen la guerra.