
Todo el que haya leído la saga de Ender estará de acuerdo en que ninguno de los tres libros que continuaron a “El Juego de Ender” estuvieron a la altura de ésta primera novela. Para quitarnos ese regusto amargo el autor, Orson Scott Card, decidió rizar el rizo narrando la misma historia que en “El Juego de Ender” pero a ojos del mejor amigo de Ender, Bean.
Bean, un niño de cuatro años, extraordinariamente inteligente debido a la modificación genética, cuenta desde su propia perspectiva su vida, su lucha en el día a día por las calles de Rotterdam para poder comer y no ser asesinado en cualquier esquina por un matón cualquiera. En Rotterdam llegará a formar parte de una banda callejera, convenciendo a un matón llamado Aquiles para que los proteja en la cola del comedor benéfico. Un comedor benéfico donde conocera a Sor Carlota, una enviada de Dios que trabaja para Fuerza Internacional (FI) comandada desde la sombra por el Coronel Graff.
Será Sor Carlota quien repare en Bean y vea en él a un futuro miembro para la Escuela de Batalla. Lo sacará de las calles, lo educará y formará hasta que esté listo para viajar al espacio. Y será en la Escuela de Batalla donde Bean muestre todo su potencial, demostrando que pesar de ser el niño más pequeño es el más inteligente. Y mucho más importante, nos hace ver que Ender no es invencible tal y cómo aparece en “El Juego de Ender“. Bean lo mostrará de un modo más humano, con sus pros y sus contras, con sus comportamientos a veces erráticos y a veces infalibles. Lo seguirá mostrando cómo un lider nato, pero deja claro que sin Bean a su lado nunca podrían haber llegado al final. De hecho al finalizar el libro y descubrimos que en realidad Ender no era tan listo, ni tan guapo, ni sabía hacer las cosas tan bien como parecía. Ahora resulta que Bean es mucho más listo que Ender, que en realidad Ender triunfa poco menos que gracias a Bean y que algunos de los grandes momentos de la acción son prácticamente signos de cobardía o locura del propio Ender.
Aunque en el propio libro comentan que no es indispensable haber leido “El Juego de Ender” para seguir el hilo argumental, yo si lo recomendaría encarecidamente, ya que la posibilidad de comparar ambas versiones, ambas opiniones, desde dos puntos de vista muy distintos nos da la posibilidad de observar lo similares que parecen en ciertos momentos ambos personajes, y lo muy distintos que son realmente.
Un libro a tener en cuenta si disfrutaste con “El Juego Ender“; muy sencillo de leer y con una trama que no decae en ningún momento. Esta novela iguala y supera en ciertos momentos a “El Juego de Ender“. Totalmente recomendado.